A VECES LAS COSAS NO SALEN COMO UNO QUIERE

A pesar de que el Trofeo FISIPE
ha sido todo un éxito de participación, de juego y de buen ambiente, con una
cena de cierre que pasará a los anales del Club, también hubo cosas que no
salieron tan bien, y que también hay que comentar, así como pedir disculpas por
lo que nos corresponde.


El horario de salida, a las 15:00
horas, era un nuevo experimento que queríamos probar, para ver si se pueden organizar
trofeos con cena en la que también participen nuestras parejas no golfistas. El
resultado parece que ha sido un éxito por la participación y los comentarios
escuchados, si bien la continuidad dependerá de la aceptación o no de este
formato por parte de los socios del club. Por supuesto, es una forma de
organizar los trofeos que sólo puede hacerse en la época de verano debido al
horario de luz solar.

No obstante, lo primero que hay
que reconocer es que los cálculos de horas de luz fallaron un poco, y, con un
campo de juego muy lento, las últimas partidas llegaron con muy poca
visibilidad al hoyo 18 debido a que el sol tiene la manía de esconderse por la
tarde. Gracias a Dios, todos pudieron acabar sus partidas, aunque se rozó el
desastre. Aunque asumo el error completamente, sí es cierto que un par de horas
antes del inicio del trofeo intentamos cambiar las partidas para hacer varias
salidas por el 10, pero nos encontramos con que el campo estaba completo y que
no había marshall para el control de los cruces, con lo que desde Bonalba no
nos pudieron dar una solución, excepto la de que nosotros mismos encontráramos huecos por el
10 para insertar partidas. La única solución era adelantar las salidas, y es lo
que intentamos y lo que, a la postre, nos salvó del desastre, aunque no fue
fácil al juntarse dos problemas: que no todos los jugadores estaban disponibles
para salir al campo antes de la hora, y que no había buggys disponibles en ese
momento. Para futuras ediciones, ya sabemos que hay que iniciar el trofeo
aproximadamente una hora antes.

Mención aparte merece el tema de
los buggys. Este fue el gran problema del trofeo, ya que, al no disponer de
ellos, tuvimos que decidir no dar por buena la planificación de salidas
existente, e ir reorganizándolas en función de que las parejas estuvieran
disponibles para salir y de su necesidad o no de tener buggy. Esto es lo que
realmente supuso el caos en el inicio del trofeo y lo que nos superó en la
organización. Por supuesto, Bonalba reconoció su responsabilidad tanto en ese
momento como posteriormente, a través de un correo electrónico enviado al Club.
En él nos indican que “el ritmo de juego de ese día
fue muy malo y nuestras previsiones no se cumplieron ni por asomo, deberían
haber ido llegando los buggys a medida que ibais saliendo, pero
desgraciadamente no fue así. Mis disculpas” (sic).  Veremos cómo podemos capitalizar ese “mea
culpa” a favor del Club en los próximos meses.

Lo que sí quiero es agradecer a
todos, y a algunos en particular, pero me reservo sus nombres, es la comprensión,
colaboración y paciencia en ese momento de crisis, ya que ello es lo que
permitió que, finalmente, disfrutáramos de otro fantástico día de golf entre
amigos.
No dudéis que de la experiencia
aprenderemos. Por un lado, hay que ser conocedores de que si organizamos otro
trofeo vespertino, el riesgo de inconvenientes es importante, pues cualquier
problema durante el día se va acumulando hasta afectar a los últimos en salir. Lo vimos
con el tema de los buggys y con el ritmo de juego por el hoyo 1. Por otro lado,
tendremos que mejorar en prever los problemas que pueden surgir y ser capaces
de actuar más rápidamente.

Eladio Jorge Silvestre

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio